

Paciente femenino, 14 años
- Curva torácica
- 86°
- Curva lumbar
- 64°
Antes de la cirugía, la curvatura le dificultaba mantenerse de pie por periodos largos y afectaba su capacidad respiratoria. Hoy volvió a sus actividades escolares y deportivas con una postura estable.
Su familia notó primero el cambio en la forma de caminar y el cansancio constante. Tras la evaluación se identificaron curvas de gran magnitud que comprometían su desarrollo físico. La cirugía corrigió la alineación de la columna y, en los meses posteriores, recuperó la capacidad de sentarse y estar de pie sin dolor, retomó la escuela con normalidad y volvió a practicar deporte con el respaldo de terapia física.


